domingo, 28 de febrero de 2010

Se nos desmadra el Tormes

Así anda el río Tormes a su paso por nuestra ciudad, metiendo miedo:




Los paseos cercanos al Puente Romano han quedado totalmente anegados. Los proyectores de iluminación y los árboles parecen emerger del agua.


A la altura del puente Enrique Estevan el río amenaza con comerse el carril bici. Está al límite del desbordamiento en esa zona.





Y ya que pasaba por allí, os muestro lo que encuentran los salmantinos y turistas cuando pasean por las riberas:


Toda la orilla del Parque Fluvial es un nido de porquería. Latas, envases, botellas, plásticos... se acumulan entre los juncos y NADIE SE PREOCUPA NUNCA POR RETIRARLOS. Es una vergüenza que los charritos permitamos que nuestro Tormes esté hecho una auténtica mierda (lo siento por el lenguaje) que ni nos inmutemos al ver semejante panorama y que luego pongamos el grito en el cielo porque los malvados catalanes se nos llevan nuestro querido archivo. ¿Es cariño por la ciudad y defensa de sus intereses, o hooliganismo político y visceral lo que mueve a los salmantinos a la hora de manifestarse en masa?
Los que nos visitan y se acercan al río se llevan una imagen muy desagradable de la ciudad, pero nuestros representantes políticos (Ayuntamiento y Confederación Hidrográfica del Duero) juegan a pasarse la pelota y a alimentar rencores y enfrentamientos partidistas. Un alcalde que apreciara la ciudad ya habría dejado las riberas del Tormes como la patena y después le hubiera pedido cuentas a la Confederación.


A todo esto hay que sumar el comportamiento incívico y asalvajado de algunos salmantinos, capaces de tirar una bolsa de basura en pleno parque y esparcir su contenido en mitad de un paseo.
Y una canción. Ya sé que repito grupo pero por favor, que alguien me diga que esto no es una maravilla:

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