miércoles, 8 de junio de 2016

Leidenschaft (Pasión) 2.0

(Sí, reconozco que la primera versión que publiqué de esta entrada era un ladrillo infumable y que difícilmente uno puede hacer llegar un mensaje al destinatario cuando está hablando para sí mismo, así que aquí os dejo la versión corregida, que espero tenga mejor acogida)

No ha sido por falta de ganas, por falta de ideas o por falta de tiempo. Si os tuviese que explicar el porqué de este parón de año y medio en el blog, creedme que no sabría qué deciros. El caso es que os dejé plantados como el pino de Mañueco de la última entrada y abandoné a mis escasos (pero fieles) lectores sin previo aviso. Fueron varios amagos los que se produjeron a lo largo de este tiempo y más de una vez me senté delante de la pantalla con la intención de dar mi punto de vista sobre algún tema local que en ese momento me llamase la atención. No sé qué me ha sucedido, ni tengo intención de darle muchas vueltas al asunto, lo único que os puedo decir es que tras este periodo de barbecho lo que crezca aquí tal vez no tenga mucho que ver con lo que hasta ahora estabais acostumbrados a leer (o sí, quién sabe), seguramente porque mi inseguridad y dudas sobre el tema tratado se hagan más patentes, las entradas sean más imprecisas, adolezcan de concreción y se muestren más abiertas al debate, la interpretación y el cuestionamiento. Y todo porque esto no va a ser mas que la versión digital del cuaderno, papeles y servilletas de bar en los que voy dejando mis inconexas miguitas de mediocridad. Así que si me lo permitís dejadme que os embarque en un viaje hacia mi mundo de paranoia urbana carente de lógica, precisos hilos conductores, discursos minuciosamente elaborados, y probablemente coherencia pero lleno de pasión de la que espero contagiaros.

Pongamos que hablo de Madrid y de un café con vistas a la plaza de Callao en una soleada mañana de domingo. Difícil explicar las contradicciones que en mí puede generar un lugar dotado de semejante energía y difícil que entre sorbo y sorbo no se desmoronen y descoloquen mis ideas y críticas sobre lo que debería haber sido esa plaza y la intervención tan dura a la que se vio sometida. La Plaza de Callao, epicentro del centro más céntrico de Madrid, un espacio caótico al que se le pretendió dar solución hace unos cuantos años optando por transformarla en un lienzo granítico continuo en el que se abrían paso cinco pequeños árboles y en el que el único espacio para sentarse era aquel que disponían los negocios de hostelería de la zona. Muchas son las críticas que han surgido desde entonces, sobre todo al ver cómo día sí y día también, la plaza amanecía okupada con diversos instalaches, chiringuitos, escenarios, soportes, stands... "quedando relegada a mero soporte publicitario" (¡JA!) Ojalá pudiera conformarme y quedarme tranquilo con semejante análisis, pero no.


Y aquí me tenéis, poniendo en cuestión las maquiavélicas decisiones de la administración agarrándome a esa visión "Lefebvriana" de la "representación del espacio" vinculada a las relaciones entre poder y producción  y a ese supuesto orden que pretenden establecer en nuestros códigos y hábitos en pos de unos intereses concretos, alejados ya no de ese concepto tan etéreo como puede ser el bien común, (Discurso anticapitalista donde los haya, que defiende que la práctica urbana está sometida a los deseos de los poderes fácticos, que determinan cómo ha de ser el espacio que habitamos, y así lo hacen con la intención de fomentar un modelo de sociedad, de hábitos y de producción cercanos a sus intereses. Esta manera de "representar el espacio" entraría en conflicto con los propios intereses de una sociedad que ve frenada la que sería su "producción espacial natural" por así decirlo, vinculada a nuestra manera de entender, percibir y vivir el lugar que habitamos o pretendemos habitar)

Así que se me tambalea esa visión anticapitalista del urbanismo que hasta ahora me dejaba dormir tranquilo, ya que es tras este precioso momento de dignidad y autoafirmación  en el que culpabilizo a fuerzas malvadas de las taras de la ciudad de hoy en día, uno repara en que por mucho que disfrace mis propuestas de sensatez, inclusividad, horizontalidad... Por mucho que la aderece con interesantes procesos participativos bottom-up (de abajo hacia arriba, en el que intervengan el mayor número posible de entidades de todo tipo), por mucho que entienda cualquier intervención urbana como un ejercicio colaborativo multidisciplinar de empoderamiento social destinado a mejorar la eficiencia del sistema que generamos y habitamos, no he dejado de pecar de soberbia ni abandonar mi papel de demiurgo salvador de la ciudad en ningún momento. No tenemos capacidad para decidir qué está bien o qué está mal y tomar decisiones exitosas para la ciudad si no comenzamos a entender la ciudad de otra manera

...Y tras la ventana una plaza que trasciende el propio soporte físico sobre el que se asienta. Un lugar cuya razón de ser y de funcionar ya apenas responde a las decisiones de planeamiento que sobre él se han tomado, un espacio cuya energía, flujos, capacidad de emoción, me cuentan que lo que vivo, experimento, ocupo y percibo está muy por encima de sus límites materiales. Todo esto me genera una mezcla de desasosiego e impotencia que no sabéis lo que me pone.

Y me empiezo a preguntar en qué momento no me di cuenta de que ese ecosistema artificial al que llamamos "ciudad" que observo analizo, que aunque sigue demandando propuestas y soluciones, su exito (entendido como eficiencia y eficacia del propio sistema) ya no radica tanto en dar respuesta a través de un soporte físico fruto de la participación y basado en unos criterios y estándares determinados. (Ya no basta con decir por dónde pasará esta calle y por qué, basándonos en criterios de participación social, eficiencia energética, movilidad peatonal y motorizada, entropía urbana o vete tú a saber qué. Ya no bastan ejercicios performativos, ni colaborativos, ni de empoderamiento, ni filosóficos, ni vete tú a saber de qué índole) QUE TAMBIÉN, sino en asumir que la ciudad, como sistema)¡, siempre ha sido un lugar de intercambio de materia, energía e información (no descubro nada nuevo), cuyo éxito radicaba en consensuar soluciones físicas para que estos intercambios se produjesen de la manera más eficiente posible, sin olvidar todos esos criterios y premisas de diverso orden que acabo de enumerar. Asumir que las relaciones de intercambio de esta materia, energía e información que lo definen no son las mismas, que a lo largo del tiempo no se dan en la misma proporción y dirección y que cada vez es más determinante el crecimiento exponencial de la información sobre los otros dos procesos, tanto que es esta última (la información) la que ha acabado por determinar las relaciones de materia y energía, trascendiendo ese soporte físico de la ciudad, que seguirá existiendo pero que tenemos que empezar a entender de otra manera. Es más, hasta hace bien poco la información podía ser localizada, focalizada, dirigida e identificada con mayor precisión. Hoy se presenta ante nosotros una explosión de datos e información y hoy en día tal vez la labor del urbanismo sea fundamentalmente la de facilitar, coordinar, conciliar, gestionar las relaciones entre los entes sociales que atesoran la información, asumiendo que el éxito del ecosistema que habitamos radica cada vez más en una correcta gestión y ejecución de estas tareas. Somos mediadores entre gestores de información con diferentes intereses y visiones, Tenemos que seguir haciendo ciudad tal y como lo hemos venido haciendo hasta ahora pero siendo conscientes de que nos enfrentamos a un escenario tan delicado como apasionante.

Y esta vez os dejo con un temazo de Elvis Costello & The Attractions, tras la chapa que os acabo de soltar:









sábado, 27 de diciembre de 2014

Mañueco plantando un pino

No sabía por dónde empezar así que empiezo por aquí:

Fernández Mañueco anuncia que el Ayuntamiento plantará más de 1.700 árboles para continuar haciendo de Salamanca una ciudad más habitable y saludable




http://noticias.aytosalamanca.es/es/hemeroteca/noticia_1169_1396058407294

En esta noticia del pasado 21 de marzo (con foto de alcalde plantando arbolito incluida) se nos contaba que el ayuntamiento iba a comenzar una importante labor de forestación urbana introduciendo nuevo arbolado allá donde fuese posible, hubiese o no alcorque y sustituyendo aquellos ejemplares secos o desaparecidos.

Como últimamente la palabra "populismo" está en boca de todos, me gustaría ofrecer mi punto de vista al respecto, aportando testimonio gráfico e invitando una vez más a la reflexión en unos tiempos en los que el fanatismo y la delegación de opinión en idearios de partido lanzados a través de los medios, están tan de moda.

Al igual que miles de salmantinos no resido habitualmente en la ciudad y regreso a ella algunos fines de semana y en fechas señaladas; creédme que el panorama que uno se encuentra a veces es desolador y demasiado triste. Uno se cuestiona si aquí ya queda suficiente gente como para revertir la situación y en caso afirmativo, si tienen alguna intención de hacerlo.

Vuelvo a Garrido, mi barrio, un lugar en el que los mayores de 65 años ya superan el 30% de una población cada vez más mermada. Un barrio en el que a todos esos abuelos se les está privando de un espacio urbano saludable y seguro, convirtiendo estrechas calles en aparcamientos en batería en el que los morros de los coches se comen las aceras e impiden el paso, en el que se eliminan medianas de avenidas sin tráfico para mantener dos carriles por sentido obligando a cruzarlas de una vez, en el que las estadísticas sobre comercio minorista son alarmantes con cada vez más locales vacíos y un barrio cuyo parque móvil se ha reducido drásticamente en los últimos años hasta contar con escasos 4600 turismos pero en el que se destroza el único espacio verde interior para construir un aparcamiento subterráneo de más de 800 plazas haciendo creer a los vecinos (mayoritariamente jubilados) a través de una NEFASTA POLÍTICA DE MOVILIDAD, que existía una fuerte demanda de aparcamiento después de haber llenado las calles del barrio con coches que han salido espantados de zonas más céntricas en las que en los últimos años se ha ido iplantando la ORA.

Así que salgo a pasear por mi barrio y lo primero que me encuentro es Federico Anaya, María Auxiliadora o como coño quiera llamarse la avenida central que atraviesa nuestro barrio de norte a sur.


Próximamente se reformarán las aceras de esta avenida y de otras muchas. No penséis que se han planteado ensancharlas en una vía en la que el tránsito peatonal es elevado y en las que los enormes contenedores de basura de recogida lateral impiden el paso (La adjudicación del sistema de recogida de basuras a FCC daría para muchas entradas del blog) Nos cambiarán los bordillos y el pavimento porque en esta ciudad no se pueden eliminar carriles de circulación que solo sirven para estacionar de manera irregular mientras se compra el pan o tabaco, o simplemente estrecharlos para así lograr más espacio peatonal ¡A quién le importa! Esto es Salamanca.

De la "poda" del arbolado de esta calle no voy a hablar por no herir sensibilidades, simplemente pinchad en la imagen anterior y sacad vuestras conclusiones.

Así que me puse a callejear por el barrio para ser testigo de esa revolución verde que nos anunció Mañueco mientras se sacaba la foto plantando un árbol en cuesta de Moneo.






Así han sustituido los cuatro aligustres que había en la entrada de la calle Ayala. En lugar de cuidarlos, regarlos y replantarlos si no han logrado prender, colocarles tutores para que los coches y furgonetas no tronchen sus finos troncos, han optado por la solución más sencilla: SELLAMOS LOS ALCORQUES. MUERTO EL PERRO SE ACABÓ LA RABIA. Lo sorprendente es la pasividad del vecindario, de la oposición municipal, de colectivos ciudadanos... No entiendo esta falta de sensibilidad charruna con gente que ve herido su pundonor cuando se llevan unos papeles que ni sabían que existían y que ni se inmuta mientras ve cómo se trata el lugar en el que viven.

Y sigo paseando por el Barrio...

Calle Bolivar. Árbol desaparecido desde hace más de un año. Jamás se ha replantado. ¿Cuál va a ser la solución? ¿Sellarlo también? 



 El barrio está lleno de alcorques vacíos, magnolios secos que permanecen así meses y DEJADEZ ABSOLUTA, COSA A LA QUE A LO MEJOR LOS QUE VIVIS EN SALAMANCA DE CONTINUO ESTÁIS ACOSTUMBRADOS PERO QUE NO ES NI MEDIO NORMAL EN UNA CIUDAD.












El caso de la calle Los Ovalle es especialmente sangrante. Cuando se reformó SE TALARON varios grandes árboles. Tras las obras se plantaron pequeños arbolitos que hoy han desaparecido ¿Qué excusa van a poner? ¿Que en esos alcorques no es viable el arbolado cuando en ese mismo lugar crecían hace pocos años ejemplares de gran porte?

AHORA QUE VEIS LOS ALCORQUES VACÍOS EN LA CALLE DE LOS OVALLE PORQUE NO SE HAN CUIDADO LOS PEQUEÑOS ÁRBOLES QUE ALLÍ SE PLANTARON, QUIERO QUE RECORDÉIS LO QUE HABÍA EN ESA CALLE Y LO QUE SE HIZO:



Y ahora si a nadie se le ha caído la cara de la verguenza, seguimos:



Y para finalizar os dejo esta imagen de la calle El Greco que creo que resume fielmente esa mentalidad pueblerina del charro egoista que destroza su ciudad:



Se esperan opiniones. Os dejo un poco de música de la que a mí me gusta:

jueves, 27 de noviembre de 2014

El Pozo Amarillo

Hace tiempo me vienen pidiendo que retome la actividad del blog y francamente, ya andaba con ganas de hacerlo después de un periodo de mucho trabajo que hasta el pasado verano me tenía bastante ocupado. Una lástima no poder hacerlo dedicando la entrada a alguna noticia positiva, pues en Salamanca escasean y tras el mazazo del Parque de Garrido y la actitud de algunos de mis conciudadanos respecto a este tema incluso se me quitaron las ganas de seguir con esto pues muchas veces uno acaba creyendo que Salamanca no es que tenga lo que se merece sino que es fruto de lo que los propios salmantinos sienten y generan. Hoy mismo me he enterado de que el mítico Bar Llamas cierra sus puertas y que también La Rayuela en la Rúa nos dice adiós. Otros nuevos proyectos y negocios abren en la ciudad pero la sangría y el goteo de los que cierran es constante y muchas veces vienen a remplazarlos cadenas y franquicias sin personalidad (para regocijo de algunos que ven que su ciudad es "más ciudad" por ello) y que dentro de poco no nos permitirán distinguir si estamos en Salamanca, Albacete o Segovia. También observo con ilusión como nuevos proyectos ciudadanos van tomando forma en la ciudad, tanto a nivel político como vecinal, a los que deseo el mayor de los éxitos o que al menos logren acabar con esa Salamanca rancia e inmóvil que tanto nos desespera. 
¿Por qué les deseo éxito? Porque un Ayuntamiento más plural, con presencia, voz y voto de otros grupos políticos, no permitiría que se cometiesen las chapuzas que hoy soportamos, todos tendríamos mayor acceso a la información y la labor de fiscalización ciudadana sería una tarea menos ardua y más dinámica. 

Todo esto viene al tema de las obras en Pozo Amarillo, una calle recientemente peatonalizada (o semipeatonalizada) en la que el resultado final difiere mucho del proyecto aprobado por el Ayuntamiento. Sinceramente, me da rabia que tenga que ser yo quien alce la voz a 2500Km de casa cuando ya ni siquiera vivo allí y que Salamanca se haya convertido en un lugar tan manso y tan muerto en el que nadie diga "señores, esto que han hecho tiene poco que ver con lo que se ha presentado a la opinión pública y se ha aprobado en la comisión de urbanismo correspondiente" 

El Proyecto de Pozo Amarillo contemplaba la plantación de 46 NUEVOS ÁRBOLES que dotarían a la calle de cierta calidad urbana amén de dignificar un espacio abandonado y decadente en pleno centro de la ciudad. En concreto las especies a plantar serían Prunus Pisardii, Japónica y Pirus Calleriana, algunos de ellos albergados en bancos-alcorque como los que os muestro en la imagen y que se encuentran frente a la iglesia de Fátima en Garrido. Da igual el nombre de las especies en cuestión, lo que pretendo reseñar es que el proyecto refleja claramente las dimensiones y el porte de estos árboles, siempre superior a los 2,5m de altura: 



Éste es el tipo de arbolado que contemplaba el proyecto de Pozo Amarillo:


Esto es lo que finalmente se ha permitido colocar. A lo mejor a un playmobil le dan sombra, a una persona no (Fuente: Salamanca24horas)

Ahora viene lo más grave: Una buena parte de los alcorques destinados a la plantación de árboles finalmente ni siquiera existen, no se han ejecutado. El tramo final de la calle que según proyecto llevaría ocho árboles, se ha "alicatado" por completo como puede verse en la imagen y en otras zonas se han ido alternando pequeños árboles con estas plantitas absurdas y carentes de sentido que no sé de dónde han sacado y que han ido sustituyendo a lo que deberían ser árboles de mayor porte. El resultado: Una calle gris, fría, dura... Eso sí, mucho más barata para la empresa que ha ejecutado las obras. 

El problema es cuando algo así sucede en una ciudad y ningún grupo político o colectivo levanta la voz. En Salamanca nos pueden colar lo que sea, mientras no se lleven los papeles del archivo, que por esto último nos va la vida. 


Plano del proyecto de Pozo Amarillo en el que se aprecia la localización de un arbolado que finalmente ha desaparecido con el beneplácito del Ayuntamiento y el silencio y pasotismo de la oposición política (Por eso vuelvo a repetir lo bueno que sería un Ayuntamiento en el que varios grupos políticos tuviesen cabida y no solo los dos de siempre, así que al menos votad con un poquito de cabeza)

Tras poner el grito en el cielo, es decir en Twitter, hasta ahora solo he recibido respuesta de @subrayo (Alex, de "Ciudadanos") y @joseluismateos (PSOE) que hicieron llegar a los medios de comunicación este desaguisado. 

Hoy me entero de que la respuesta del Ayuntamiento ha sido que por problemas con las canalizaciones eléctricas ha sido imposible la colocación del arbolado. La respuesta y una excusa barata. Lo que me vuelve a doler es que se asuma como cierto algo que es a todas luces falso y que de no serlo no es óbice para que no se ejecute el proyecto tal y como ha sido aprobado. 

¿Por qué considero que el Ayuntamiento de Salamanca miente con esta respuesta?

1-Los planos del proyecto ya contemplan la localización tanto de redes eléctricas, aéreas y enterradas, como de redes de abastecimiento y saneamiento que en ningún caso interfieren con la disposición del futuro arbolado. 


En esta imagen del tramo final de la calle en el que misteriosamente han desaparecido los ocho árboles proyectados, vemos en color pistacho la red de saneamiento municipal y en color rosa el cableado eléctrico. Las líneas rosas perpendiculares a la calle son las farolas adosadas a las fachadas y que en modo alguno interfieren con el arbolado proyectado.


Este es el plano del proyecto en el que queda definida la localización de los alcorques que albergarán el arbolado.

Pues bien SUPERPONGAMOS:


Es evidente que cuando se redactó el proyecto ya se tuvo en cuenta la posibilidad de colocar el arbolado en ese emplazamiento ya que no interfería con ningún tipo de canalización al localizarse prácticamente en el eje de una calle en la que las redes de saneamiento ocupan posiciones laterales.

1- En el tramo completamente peatonal se han ido alternando árboles con pequeñas plantas. Si el arbolado sigue la alineación de la calle, no hay motivo para que esas plantitas no sean otros árboles en toda regla con su correspondiente alcolrque.

2-En el tramo final de la calle la localización de los árboles es similar, ocupando el espacio que hasta ahora estaba destinado a banda de circulación o aparcamiento y bajo el cual no discurre ningún tipo de canalización que impida su colocación.

3-Por si todavía queda algún indrédulo creo que esta imagen despejará sus dudas:


En ese mismo tramo de calle y alineados con la hilera de arbolado EXISTEN TRES ENORMES CONTENEDORES SOTERRADOS. Ya me dirás tú cuán difícil es abrir alcorques para arbolado en un tramo de calle en el que se han soterrado tres grandes contenedores sin problema alguno.

Asi que Sres. del Ayuntamiento de Salamanca, no sé por qué motivo habrán permitido a Gecocsa que no cumpla con lo proyectado y toleran que lo que debería ser una calle un poco más humana presente ese aspecto tan poco afortunado. Sres. y Sras. de la oposición, pena me da que no muevan un dedo (salvo excepciones) por lo que realmente afecta a la vida de los salmantinos y Sres. y Sras. que aún siguen viviendo en Salamanca, pena me da que les importe tres pepinos cómo se gasta y a dónde va a parar su dinero. 

Por último, si por un hipotético y extraño caso una conducción subterránea de ignota procedencia, no catalogada y no presente en los planos impide la apertura de esos alcorques, hay alternativas al "alicatado" puro y duro y a dejar la superficie completamente pelada. Esos prunos pisardii de 2,5m de altura pueden colocarse tal y como muestro en la siguiente imagen de la calle Fuencarral de Madrid: 


Otro gallo nos cantaría si pusiésemos un poco de mimo a la hora de tratar nuestra ciudad. 

A la espera de vuestras opiniones.

Os dejo una canción para apaciguar los ánimos y para que la escuchéis a las mil, cuando estéis volviendo de darlo todo:


domingo, 13 de abril de 2014

La ley...

La ley, las normas, la Constitución, las reglas, el marco de convivencia, las ordenanzas...

Qué malos son los que se la saltan, independientemente de que lo hagan por lo que consideran una causa justa y así nos lo hace saber el poder, sus políticos y sus voceros a sueldo en sus medios de comunicación. Si alguien se salta la ley no debemos cuestionarnos el porqué; se la ha saltado y por lo tanto debemos condenarlo socialmente y a ser posible judicialmente (cómo rabian cuando un resquicio de independencia judicial les fastidia el asunto) atribuyendo a la justicia un carácter ejemplarizante que probablemente no debería tener y que tendrá mucho que ver con la condición social del reo y el carácter del delito.

Si alguien rompe las normas que supuestamente nos hemos autoimpuesto en pro de la necesidad personal o la justicia social, siempre habrá decenas de voces que de arriba a abajo harán que cale el mensaje del "imperio de la ley" Nos dirán que las normas están para cumplirlas y que nadie puede tomarse la justicia por su mano.

Vale, bueno, de acuerdo... Asumamos entonces esta premisa y apliquémosla con la misma rigidez en todos los ámbitos. Tomemos este punto de partida para razonar lo que os quiero explicar a partir de ahora e interioricemos el mensaje de que LA LEY NO NOS LA PODEMOS SALTAR A LA TORERA A PESAR DE QUE HACERLO NO DAÑE A NADIE, BENEFICIE A MUCHOS Y RESUELVA UN PROBLEMA.

Lo habéis meditado ya, no? ¿Me "compráis" la frase? ¿Lo compartís? ¿Sois conscientes de que si la norma marca algo será por algo y que por inocuo que sea el saltársela, no se debe hacer? ¿Sois conscientes de que por mucho que beneficie a una mayoría esto no justifica el incumplimiento de una norma? ¿Sois conscientes de que ante una necesidad que implicaría transgredir la ley, primero habría que modificarla para que la respuesta a esa necesidad se ajustase a derecho? Todo muy lógico, verdad? Es lo que la inmensa mayoría defiende, lo que nos cuentan y lo que supone que garantiza la convivencia democrática y la paz social.

Dando por hecho que lo habéis meditado y asumido ahora centrémonos en Salamanca. Recientemente hemos leído la noticia de que el Ayuntamiento, en un afán a mi juicio populista e irresponsable, va a poner a disposición de los vecinos de Puente Ladrillo 500 nuevas plazas de aparcamiento gratuito en unas calles y en una zona en la que los problemas de aparcamiento brillan por su ausencia.

Hace ya unos cuantos años tuve la oportunidad de escuchar al responsable de urbanismo del Ayuntamiento de Salamanca en unas conferencias en las que se explicaba el crecimiento de la ciudad y cómo se habían gestado y desarrollado los planes parciales (barrios) más recientes, la inmensa mayoría de iniciativa pública. El caso es que cuando se refirío a la zona de Puente Ladrillo (calles Borneo, Sumatra...) hizo bastante hincapié en la sensibilidad que se había tenido a la hora de localizar las parcelas dotacionales y las zonas verdes en la zona suroeste del barrio para así paliar las carencias que venía arrastrando durante años toda la zona contigua del Alto del Rollo.

Nuestra ciudad tiene sus normas y un documento muy elaborado llamado Plan General de Ordenación Urbana que determina dónde se puede construir o no, qué y cómo se puede construir o no allá donde se puede, o qué usos hay que darle a cada suelo y por qué.

Si miramos los planos de esta zona de Puente Ladrillo en este documento encontraremos esto:




Creo que se entiende bien de qué zona hablamos (viaducto sobre las vías del tren, zona del instituto Venancio Blanco, el Eroski...) Lo que veis en la imagen de abajo es esta zona a vista de pájaro para que os situéis, arriba están coloreadas en naranja las parcelas que son dotacionales, es decir, destinadas a equipamientos públicos o privados como colegios, institutos, clínicas, centros cívicos, polideportivos... Todo aquello que no es vivienda, industria, comercio, viario... y que da servicio a la ciudad. En nuestro caso estas parcelas están ocupadas por el instituto Venancio Blanco, un colegio y la residencia de Sanitas que no aparece en la imagen a vista de pájaro por ser de construcción más reciente.


En esta otra imagen están coloreadas las parcelas que la ley, la norma, eso que no nos debemos saltar... determina como ESPACIOS LIBRES PÚBLICOS, es decir, zonas verdes o espacios abiertos sin ocupar ni edificar que formarán parte de la red de parques, jardines y espacios abiertos, cosa muy necesaria en una ciudad como la nuestra que carece de ellos. Si hacemos un recorrido por estas zonas verdes probablemente nos echemos a llorar. Dejando a un lado la Plaza de Madagascar y una pequeña plazoleta en la calle Bilbao, el resto de espacios libres públicos SE ENCUENTRAN TOTALMENTE ABANDONADOS Y DESCUIDADOS.



Plaza de Madagascar y pequeño espacio ajardinado en la calle Bilbao.

Así están el resto de parcelas que deberían albergar espacios con cierto valor ambiental (No estoy hablando de que haya que construir costosos parques, plantar césped, colocar riego automático, mobiliario urbano... sino de limpiarlos, adecentarlos, dotarlos de arbolado, sendas, espacios estanciales...)


Suelo destinado a espacio libre público completamente abandonado en la trasera del instituto Venancio Blanco.


Parcela destinada a espacio libre público abandonada a su suerte junto a la residencia de Sanitas.


Lo que debería ser una zona verde al inicio de la calle de la Radio en una calle sin arbolado de alineación, presenta esta imagen deplorable, abandonada e impropia de la Salamanca del siglo XXI Lo único que se ha plantado ha sido una valla publicitaria entre la maleza y la basura.


Y finalmente lo que debería ser un un parque frente al instituto Venancio Blanco es un solar que sólo alberga vallas publicitarias y permanece abandonado.

¿Qué es lo que permite la normativa hacer con estos solares? Pues os lo dejo aquí copiado por si lo queréis leer, pero os lo explico después:

CAP 8. 20. Ordenanza 19ª de Espacios libres públicos 

Art. 8.20.1. Condiciones particulares de los Espacios libres públicos de Sistemas Generales 

a) Parques Supralocales 

Se podrán realizar instalaciones de usos deportivos sin edificación, con un máximo del 10% de ocupación sobre la superficie total del Parque Supralocal. Cuando la superficie del parque sea superior a 30.000 m2 se podrán autorizar instalaciones con edificación destinadas a usos deportivos o culturales siempre que su ocupación no supere el 1% del total de la superficie del Parque Supralocal y la edificabilidad no exceda de 0.02 m2/m2. La altura máxima será de 3 plantas y 10,50 metros. 

b) Parque Forestal 

Se podrán realizar instalaciones con edificación, integradas en el medio natural, destinadas a equipamiento cultural, educativo, deportivo, recreativo o de ocio con las siguientes condiciones: 

- Ocupación máxima: 2% de la superficie 

- Edificabilidad 0,02 m2/m2 

- Altura máxima: 9,00 m. 

Se considerarán compatibles los usos predominantes del Sistema General de servicios urbanos. 

c) Jardín Histórico. 

Cualquier intervención en estos jardines deberá quedar supeditada a la no alteración de las especiales características históricas de los recintos en que se ubican y de las especies vegetales de interés, que contienen.
d) Parque Agrícola. (Zona de Salas Bajas) 

Se permitirá exclusivamente la rehabilitación de las construcciones de carácter agrícola existentes y el aumento del 20% de su superficie construida si fuera necesario, así como instalaciones deportivas, sin edificación, con un máximo del 30% de la superficie.
Art. 8.20.2 Condiciones particulares de las Espacios libres públicos de Sistemas Locales 

a) Se podrán realizar pequeñas edificaciones para construcciones auxiliares (Kioscos, Almacenamiento, etc.) siempre que no sobrepasen el 1% de la ocupación sobre la superficie total de zona verde y una edificabilidad máxima de 0,02 m2/m2

b) Las instalaciones deportivas, al aire libre, no podrán superar el 25% de la superficie de la zona verde. 

Lo subrayado en azul es lo que afecta a estas parcelas. Si se puede construir algo en ellas que no sea parque o jardín, será instalaciones deportivas al aire libre que no superen el 25% de su superficie o consrucciones auxiliares como almacenes o un kiosko, siempre y cuando no supere el 1% de la superficie o una edificabilidad estipulada y bastante restrictiva.

¿Qué sucede? Que el otro día nos desayunamos con la noticia de que el Ayuntamiento acondicionará un solar de 3000m2 frente al instituto Venancio Blanco para darle uso como aparcamiento en superficie, del mismo modo que se ha hecho en Prosperidad. 


El problema es que esto, por muy populista y bien acogido que sea ES COMPLETAMENTE ILEGAL en tanto en cuanto SE ESTÁ SALTANDO A LA TORERA EL PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANA y si sois coherentes imagino que seguiréis manteniendo lo que afirmábamos al principio, que las leyes están para cumplirlas aunque al transgredirlas creamos que estamos generando un beneficio para la mayoría de la población.

De esa parcela que el Ayuntamiento quiere destinar a aparcamiento, sólo una pequeña parte, la más cercana a la glorieta está clasificada como suelo dotacional, siendo dos tercios de ella zona verde y por lo tanto NO SE PUEDE CONSTRUIR NADA, NI DARLE OTRO USO QUE NO SEA AQUEL QUE LA NORMA FIJA y que es el de ESPACIO LIBRE PÚBLICO. 

Esa parcela es mía, tuya, del alcalde, de TODOS... Es una parcela pública sujeta A UNA NORMATIVA LEGAL que debe ser RESPETADA y por lo tanto ahí no tiene cabida un aparcamiento, ni grande, ni pequeño, ni mediopensionista. Si así quisieran hacerlo (cosa que me entristecería por acabar con la posibilidad de contar con un mínimo sistema de parques urbanos) primero TENDRÍAN QUE MODIFICAR EL PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANA DE LA CIUDAD en lo que afecta a ese suelo en concreto y eso conllevaría sus trámites, sus plazos y sus periodos de participación pública.

SALTARSE LA LEY, bien por desconocimiento o de manera intencionada no está bien y espero que los partidos de oposición no se dejen llevar por el populismo barato y por lo impopular que puede resultar el pedir que se cumpla la norma y actúen de manera responsable pues el conjunto de la ciudad y las generaciones de nos sucedan nos lo agradecerán. 

(Editado el 21 de abril para corregir errores en el texto e incluir el siguiente enlace de "Tribuna de Salamanca" que complementa lo aquí explicado)

TRIBUNA DE SALAMANCA: "El solar frente al Venancio Blanco no puede albergar el aparcamiento público que anuncia Fernández Mañueco"

Y os dejo con una canción: 

martes, 18 de marzo de 2014

El derecho a la ciudad

¿Qué es esto de "El derecho a la ciudad"? Madre mía, qué tema tan complejo y qué poco capacitado me hallo para teorizar sobre él. Hace poco solicité a mis seguidores de Twitter que expusieran en 140 caracteres lo que para ellos es el "espacio público" y me sacudió una bofetada de prosaica y abstracta realidad que por otro lado esperaba. Prosaica por lo técnico de las respuestas: "Es el espacio gestionado por la administración pública" "Es el terreno de propiedad pública" "Las calles, lo que no es privado" y abstracta como la asunción e interiorización de un espacio compartimentado, cosificado y desprovisto de contenido hasta traspasar los límites de la alienación social. 

Os dejo un pequeño texto de David Harvey que espero que nos sirva para reflexionar sobre el tema que trataremos hoy: 

"Pero también pueden definirse nuevos derechos. Como el derecho a la ciudad, que no es, como decía al comienzo, el simple derecho a acceder a lo que los especuladores de la propiedad y los funcionarios estatales han decidido, sino el derecho activo a hacer una ciudad diferente, a adecuarla un poco más a nuestros anhelos y a rehacernos también nosotros de acuerdo a una imagen diferente.
La creación de nuevos espacios urbanos comunes, de una esfera pública con participación democrática activa, requiere remontar la enorme ola de privatización que ha sido el mantra de un neoliberalismo destructivo. Debemos imaginarnos una ciudad más inclusiva, aunque siempre conflictiva, basada no sólo en una diferente jerarquización de los derechos sino también en diferentes prácticas políticas y económicas. Si nuestro mundo urbano ha sido imaginado y luego hecho, puede ser re-imaginado y re-hecho. El inalienable derecho a la ciudad es algo por lo que vale la pena luchar. “El aire de la ciudad nos hace libres”, solía decirse. Pues bien: hoy el aire está un poco contaminado; pero puede limpiarse."

Ahí os lo dejo, tampoco quiero ponerme tostón, simplemente quería incidir en que el espacio que compartimos y en el que vivimos debería ser el fiel reflejo de los anhelos y necesidades de los individuos que lo habitamos, así como de nuestras frustraciones, esperanzas o conflictos, tanto individuales como colectivos. 

Para resumir, cuando hablo de "espacio público" mi intención no es ceñirme únicamente al marco físico o legal que determinan las reglas de la propiedad (en este caso pública) sino al lugar necesario para dar cabida a la complejidad de la vida en común en nuestras ciudades.


Y ahora dejad a un lado lo que acabáis de leer (sólo os pido que reflexionéis un poco sobre el tema) y volvamos a la realidad charra. Derecho a la ciudad... ¿De los que tienen voz? ¿De los que tienen dinero? ¿De quién?

Observemos el centro de Salamanca y el centro histórico de Madrid:


¿Qué es esto? me diréis ¿Qué son esos puntos y esos círculos rojos? Pues bien, los puntos rojos son los lugares en los que se localizan juegos infantiles y los círculos representan el "radio de acción" de estos espacios de juego, cubriendo aquellas zonas en las que un niño podría llegar caminando unos 250m hasta econtrar un sitio para jugar.

¿Qué chorrada no? Es el centro de una ciudad envejecida y ahí no viven tantos niños. Ya, pero por esa regla de tres, en el centro no debería haber ni discotecas, ni bares, ni terrazas, ni locales de comida rápida, ni Bershkas, ni Pimkies, ni aparcamiento para bicis, ni nada que no girara en torno a la actividad de los sectores más envejecidos de la población. El centro de la ciudad es el espacio en el que confluye y se da la mayor actividad urbana, el lugar que de alguna manera nos representa a todos, en el que nos encontramos, nos divertimos, nos manifestamos, nos queremos, nos odiamos, nos perdemos y nos encontramos... Eso sí, sólo los que podemos, o los que tenemos voz para hacerlo.

Es curioso ver a los comerciantes del centro achacar una y otra vez a la falta de aparcamientos la mala marcha de sus negocios, eso sí, en navidad se agrupan para poner en marcha ludotecas que faciliten las compras a papás y mamás ¿Cuándo se escucha la voz de los más pequeños? ¿Qué cauces tienen para hacerlo? ¿No han pensado que para un niño ir al centro de compras con sus padres es un PUTO COÑAZO? o que acompañarles mientras ellos se toman algo en una terraza es un tostón? ¿No han pensado que a lo mejor pierden clientela por no generar un lugar atractivo para el potencial consumidor? Mi sobrino no soporta bajar al centro de paseo o de compras ya que se aburre como una ostra pero no hace falta convencerle mucho para ir a un Mc Donald's y no precisamente por su comida, sino por sus toboganes y sus piscinas de bolas, así que es mucho más fácil acabar en un centro comercial que en el centro de Salamanca (y no precisamente por la falta de aparcamiento)  Las grandes compañías siempre han sabido lo que hacen. El Corte Inglés llegó a nuestra ciudad acompañado de una plaza en la que se localizan juegos infantiles y que los días de buen tiempo rezuma actividad. 

Lo que quiero decir es que si la ciudad diese respuesta y voz a TOD@S probablemente "funcionase" mejor, y que normalmente es infinitamente más barato y sencillo atender este tipo de demandas que a la larga benefician al conjunto de la sociedad. 

A lo mejor Madrid es una ciudad ajetreada, convulsa, estresada... pero tal vez esa hiperactividad queda mejor plasmada en un espacio público más inclusivo y diverso (a pesar de las barbaridades que en él se cometen, que son muchas) El centro de Salamanca no acaba de quitarse de encima esa pátina provinciana que limita su uso al de la contemplación, tanto de lo que nos rodea como de los que nos rodean. Es un lugar para ver y ser visto. Es la zona noble de la casa, ese salón-exposición lleno de muebles caros y antigüedades que no se usan pero que nos encanta enseñar a las visitas. 

Un recorrido por el centro de Madrid pone de manifiesto que tanto mayores como niños deben de contar con un espacio en el que crecer, experimentar, relacionarse y con el que identificarse ¿Con qué espacio de Salamanca relacionamos nuestra infancia? ¿Con la calle Toro? Me parece a mí que no, que nuestros recuerdos están en nuestra calle, en el parque de nuestro barrio, en el triángulo de canicas, en las chapas, en el barro mojado y el clavo... y cuando íbamos con nuestros padres hasta el centro no queríamos salir de los columpios de la Alamedilla aunque hubiese que hacer cola y contar hasta cincuenta entre turno y turno. 

Madrid:


Calle Fuencarral. Los juegos infantiles no quedan limitados a las plazas y los parques sino que se disponen también espacios en los propios paseos.

 Calle Espíritu Santo

 Plaza de Lavapiés

 Juegos infantiles junto a la parada de metro de Tribunal

 Juegos infantiles en la plaza del Campillo

 Plaza de Cristino Marcos, a los pies de la calle Princesa y junto a la mismísima Plaza de España

 Juegos infantiles en la Plaza de la Luna. Al fondo, la Plaza de Callao y la Gran Vía.

 Plaza de las Comendadoras en la zona de Conde Duque

 Plaza de Olavide, en pleno distrito de Chamberí

 Plaza de Vazquez de Mella, en Chueca, junto a la Gran Vía

Plaza de Santa Ana

Y aquí os dejo mi sencilla y barata propuesta para hacer del centro de Salamanca un lugar más atractivo para los más pequeños (una pena que ellos no voten, porque si no, otro gallo nos cantaría) y por extensión para sus papás y para aquellos comerciantes del centro que sólo piensan en el coche:


Bastarían SIETE localizaciones de juegos infantiles para cubrir prácticamente la totalidad del centro de nuestra ciudad:
1-Plaza del Campillo
2-Plaza de los Bandos
3-Plaza de Santa Eulalia
4-Plaza de San Cristobal
5-Plaza de Colón
6-Vaguada de la Palma
7-Calle Rosario

No sería ni caro, ni difícil resolver este problema:

 Pequeña zona de juegos infantiles en la Calle Rosario

 Área de juegos infantiles en la Plaza de Santa Eulalia (de próxima remodelación)

Posible zona de juegos infantiles en la Plaza de San Pablo

Y para rematar os dejo con una cación que no tiene que ver nada con el tema pero que en su día me gustaba:




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