Este fin de semana he quedado escandalizado con la situación de la calle Pozo Amarillo. Cuando era pequeño esta vía era una zona comercial de primer orden, equiparable a la calle Toro. Tiendas como los almacenes "ARA" eran un referente para toda la ciudad y provincia y un hervidero de gente. Hoy prácticamente toda la calle está CERRADA. Silmos, Cuplé, Ache, Vosco Cocinas, Restaurante Roque... los últimos que han echado la trapa abajo y se han sumado a otros tantos establecimientos que ya lo hicieron antes. Da muchísima pena y una sensación de decadencia y abandono impropios del centro de una ciudad como Salamanca. Ojo, porque el problema es más serio de lo que parece: De la falta de actividad comercial, al abandono, a la inseguridad y a la marginalidad va UN PASO.
Y sí; podemos ponernos a analizar por qué una calle como Pozo Amarillo ha llegado a esa situación. Ya sé que es una calle oscura durante muchas horas del día (no mucho más que otras calles del centro) y que ha quedado apartada de los principales itinerarios peatonales que tienen como referencia la Plaza Mayor en la que muchos de ellos confluyen.
¿Qué piden los pequeños comerciantes del centro para mejorar su situación? Que la gente pueda pasar con sus coches, pueda aparcar cerca de sus tiendas y cuente con aparcamientos subterráneos en las inmediaciones. Si esta fuese la solución a los problemas del pequeño comercio charro, la calle Pozo Amarillo, con aparcamiento en superficie, paso de buses, taxis, zonas de carga y descarga y un aparcamiento subterráneo como el de Santa Eulalia a la entrada de la calle... sería la vía con mejor "salud comercial" de todo el centro de la ciudad, pero no, todo lo contrario: Languidece.
A lo mejor es que la gente no pasa por Pozo Amarillo porque es desagradable hacerlo, porque es una calle árida, gris, de aceras estrechas, aburrida, donde apenas hay espacio para cruzarse con otros peatones... Pozo Amarillo es una calle TRASERA y así se ha querido que sea, así que el comercio no tiene cabida y poco a poco ha sido expulsado. Estando en Santa Eulalia y teniendo como destino la Plaza del Mercado es preferible para el peatón enfilar la Calle Toro y después bajar por las escaleras de la Plaza Mayor. Una noche de lluvia es mejor caminar por una calle peatonal llena de gente, actividad y bien iluminada, que por una en la que el solo caminar con un paraguas de la mano ya es un suplicio.
¿Os gusta que en el centro de Salamanca las calles sean así?

¿No sería mejor una calle Pozo Amarillo "puesta en valor"? Potenciando su actividad comercial, convirtiéndola en un lugar agradable para el peatón y más humana sin tener por qué renunciar al paso de coches pero pacificando el tráfico... Así es la Salamanca que imagino y espero que algún día pueda pasear por una calle Pozo Amarillo propia de una ciudad.

Casi lo olvidaba: Comentad lo que queráis, que siempre es bueno conocer las ideas de los demás.