Recientemente el ayuntamiento de Salamanca ha aprobado una ordenanza anti vandalismo que sanciona fuertemente a quienes destrozan el mobiliario urbano o producen desperfectos en la ciudad. Entre ellas, se penaliza a aquel que, por ejemplo, arranque las hojas de los árboles.
Es curioso y no sé si se podrán encontrar casos parecidos (salvo en algunas ciudades del sur de Italia) en los que son los propios gobernantes municipales los que se comportan como auténticos GAMBERROS DESCEREBRADOS. Gente indeseable que arrasa con todo lo que pilla por delante.
A Lanzarote no le basta con reformar la ley para permitir la colocación de enormes vallas publicitarias en los parques y jardines de la ciudad y junto a lugares como el puente romano o las riberas del río, sino que permite que se haga SOBRE LOS ÁRBOLES como este caso frente al multiusos de Garrido. Una enorme valla en mitad del parque de los Montes Blancos y un plátano de sombra que después de llevar un par de años creciendo y tener una salud perfecta es sentenciado a muerte por el afán recaudatorio de gente insensible y corta de mente que día a día nos demuestra que esta ciudad está para que ellos ganen dinero y se rían de los salmantinos. Esta barbaridad no se permitiría en ninguna ciudad europea y creo que va siendo hora de que nos movamos. Una tras otra, todos los días. Esta gente no merece estar un día más al frente del ayuntamiento de una ciudad como Salamanca. Sus votantes podrían acordarse de cosas como ésta antes de meter el papelito en la urna, que tenemos la memoria muy muy corta.
