ANTES
Suciedad, dejadez, escombros... Una imagen escandalosa, vergonzosa, triste, descuidada, cutre... Algo inconcebible en una ciudad medianamente desarrollada.


DESPUÉSAhora vuelve a ser una fuente. Parece que últimamente en la concejalía de parques y jardines de nuestra ciudad se están moviendo un poquito, aunque como ya he dicho otras veces, les queda muchísimo por hacer. Han sido muchos años de abandono los que arrastran los parques de esta ciudad y no creo que sea tarea fácil el que recuperen su esplendor si es que alguna vez lo han tenido.
Este grupo de fuentes en la Avenida de Salamanca ha sido totalmente renovado y la zona presenta una imagen agradable y digna. También se han sustituído los bancos y las papeleras que tampoco se encontraban en buen estado.
Ahora mis pegas (que las hay):
Se han eliminado la verja perimetral y el césped. No es que me parezca algo negativo, pues nos podemos acercar, sentarnos en el borde, tocar el agua, meter los pies en verano (esto último no es muy bien visto por algunos ciudadanos a pesar de ser uno de los grandes placeres en los días de calor)
Lo que sucede aquí es lo de siempre: hay personas que disfrutan ensuciando, rompiendo, pintando... y creo que esta "desprotección" de la fuente va a conllevar la necesidad de un mayor MANTENIMIENTO. Lo escribo en mayúsculas porque parece ser que esta palabra no es muy conocida en la ciudad.
Los nuevos focos que se han colocado se sitúan precisamente en el perímetro de la fuente y están al alcance de cualquiera. Basta con extender el brazo para poder tocarlos. Si se van a colocar ahí unos focos se debería pensar en algún tipo de protección anti vandálica.
No nos extrañe que algún animalito se dedique a apedrearlos, patearlos o llevárselos para su casa. Entonces nos tocará ver la fuente a oscuras durante otros cuatro o cinco años hasta que se decidan a volver a renovarla.
Por último: La altura de los chorros es realmente pequeña en relación al tamaño de la fuente. Pero bueno, esto es algo secundario.